domingo, 01 de noviembre del 2009 a las 09:29
El prestigioso pintor valenciano Joaquín Sorolla, fue uno de los mejores profesionales de su tiempo. Caracterizado por su forma particular de interpretar los pinceles con la luz mediterránea, en continuo juego con los colores se le denomina como liminismo.
Su virtuosismo se fijaba en temas de playa, paisajes o costumbres regionales de la época, con colores brillantes. Para cobrar, así, un interés plástico en virutud de la intensidad de la superficie pictórica.
La armonía de colores que poseen su propia intensidad lumínica. A pesar de su éxito, fue acusado de banalizar la imagen de campesinos, pescadores, sin turbaciones, una España feliz de la época, considerándose así un pintor excepcional.